domingo, 12 de junio de 2016




Breve reseña de la historia económica de Nicaragua




MSc. Eduardo López. Docente FAREM Estelí. 


Nicaragua ha sido un país que históricamente ha tenido una economía dependiente y atrasada, ha sido siempre una economía con vocación agropecuaria  y forestal, esa vocación ha estado desde antes de la presencia colonial ibérica y se profundizó en el periodo colonial por las características de la colonización misma, que una vez agotadas las posibilidades de obtener metales preciosos en abundancia, establecieron para siempre el latifundio agropecuario de la hacienda tradicional, relegando a la inmensa población autóctona a labores de peones agrícolas y con el tiempo a pequeños minifundistas con una situación socio económica muy precaria que ha trascendido hasta el día de hoy a pesar de los grandes esfuerzos que realizó la revolución sandinista con la reforma agraria en los años ochenta.
El peso de la economía colonial fue muy fuerte, caracterizado por el añil, el cacao, los granos básicos y la ganadería y sus derivados, todo esto en el marco de una agricultura y ganadería extensiva, la producción antes señalada, estuvo orientada al mercado nacional  y escasamente al mercado centroamericano.
A mediados del siglo XIX se inicio la producción cafetalera, rubro introducido por alemanes al país y a inicios del siglo XX ya ocupaba el primer lugar como producto de exportación. El café ha sido nuestro monarca agrícola y con altos y bajos en la producción, se siembra desde hace aproximadamente 170 años, no obstante, los rendimientos del mismo por manzana han sido deficitarios. En el  periodo de la gran depresión económica de los años treinta, el café cayó en una crisis profunda y fue sustituido por el oro como principal producto de exportación, sin embargo, el grano de oro, ha sido el rubro más estable en un repaso de la historia económica de Nicaragua.
En los años cincuenta se empezó a cultivar algodón en el occidente del país y con este cultivo se “modernizó” la economía nicaragüense, la modernización obedeció a la introducción de factores capitalistas en la agricultura, sin embargo, el auge del algodón no duró mucho y ya para mediados de los años sesenta estaba entrando en crisis por la competencia internacional y los precios mismos. Es importante señalar que el cultivo del algodón propició el surgimiento de la banca privada aglutinada alrededor de los capitales más influyentes del país incluido  Anastasio  Somoza  Debayle de turno en ese momento.  
En los años sesenta, Nicaragua inició un proceso de industrialización, que se enmarcó en un programa de factura norteamericana llamado “Alianza Para el Progreso”, este programa se inscribió en toda una estrategia de Estados Unidos para contrarrestar la revolución cubana, fue conocido como industria sustitutiva, sin embargo, fue una industria dependiente que más bien empezó a sentar las bases del endeudamiento del país.  Antes de este remedo de industrialización, Nicaragua había desarrollado una tímida industria de carácter artesanal que estaba orientada al mercado local.
A finales de los años sesenta irrumpieron en el mercado el azúcar y la carne, esta última rápidamente se ubicó en el mercado internacional dado el potencial ganadero del país, no obstante, nuestra ganadería sigue siendo en mayor proporción de carácter extensiva igual que la agricultura, que tienen actualmente, rendimientos productivos de los años  sesenta.
Los años setenta, además de la agricultura y la ganadería, se desarrolló con ímpetu la industria forestal y las zonas francas en el campo textil, también el sector servicio sobre todo en el comercio  y la presencia de transnacionales en el país en diferentes rubros a saber: hotelería, insumos agrícolas, seguros, automóviles, etc. En los años setenta la economía de Nicaragua alcanzó un rendimiento estimable, arriba del 60% y por encima de muchos países de América Latina, no obstante, de que servía el crecimiento, ¿si la población vivía sumergida en la pobreza? ¿Si había 60% de analfabetismo? ¿Si pocas personas eran dueñas del 80% de la tierra?  En fin, había crecimiento, pero no había desarrollo y sobre todo para los sectores más vulnerables de la sociedad.
Durante los años ochenta del siglo pasado, la revolución triunfante en julio de 1979, quiso cambiar el panorama económico y social, no obstante, la política de agresión del gobierno norteamericano encabezado por Ronald Reagan, no le dio respiro a la revolución para garantizar las reivindicaciones  al pueblo, orientando la economía hacia la defensa de la revolución. La revolución reconoció  también errores cometidos en la economía al practicar una excesiva estatización, lo que ha sido corregido en está segunda etapa de la misma, con la participación del sector privado, pero sin renunciar el estado al desarrollo de políticas públicas en favor de los sectores más pobres.  
En los años noventa del siglo XX,  con la llegada al poder de la Señora Violeta Barrios de Chamorro y los siguientes gobernantes Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños, la tónica fue la privatización de la economía en el marco de las políticas neoliberales y la consecuente aplicación de las medidas de ajuste estructural que incrementaron la pobreza de la mayoría de la población, reflejado en los indicadores sociales deprimentes, estos gobiernos volvieron más ricos a los ricos quedando la economía popular en el total abandono.
En estos últimos diez años, se han venido dando importantes avances en la economía, impulsados por los buenos precios de las materias primas en el mercado internacional, la baja en los precios del petróleo y el apoyo del gobierno a los sectores que impulsan la economía popular, es decir a los pequeños y medianos productores del campo y la ciudad, ha esto hay que agregar los programas usura cero, hambre cero, crisol y otras iniciativas que permitan la inserción en la economía de las PYMES como factor estratégico para el presente y el futuro económico del país.  La economía de Nicaragua es actualmente la de mayor crecimiento en Centroamérica, alcanzando un promedio entre 4.5  y  5% anual, además con un manejo responsable de la macroeconomía lo que es reconocido por el FMI el BID y otros organismos financieros internacionales y nacionales y aunque hay control estricto para garantizar la sanidad económica,  los programas sociales se continúan impulsando como una forma de restitución de derechos de la población en general.
En definitiva, en estos últimos años se han dado pasos significativos en la economía, sin embargo hay asignaturas que se deben aprobar y estas son la productividad y los niveles de producción, dos elementos importantes para el desarrollo de la competitividad del país, sobre todo en este mundo globalizado que vivimos, que exige producción de calidad y en esto, Nicaragua tiene convenios con otros países como el CAFTA, TLC firmados y el Acuerdo de Asociación con Europa (ADA)  que entró en vigencia hace un poco más de un año.
La meta debe ser crecer más allá del 5% y eso solo es posible con el concurso de todos los sectores del país, encabezado por la alianza sector privado, trabajadores y gobierno, de forma tal que permita que tanto el crecimiento como el desarrollo caminen a la par y de esa forma derrotar el flagelo de la pobreza y enrumbarnos por el desarrollo sostenible.
Junio 2016.


viernes, 10 de junio de 2016



Virtuosidad real y su aporte al aprendizaje de contexto, el caso de las TIC. 


MSc. Eduardo López Docente FAREM Estelí. 



Toda acción educativa en este mundo contemporáneo, no puede obviar a las tecnología de la información y la comunicación, TIC, precisamente porque son hijas de la sociedad del conocimiento y de la información en que vivimos y de la cual la universidad no puede autoexcluirse, tomando en cuanta que el mundo virtual es una realidad inobjetable y que la relación dialéctica de lo virtual y lo real en el campo de los aprendizajes debe ser manejado con el equilibrio pedagógico necesario, para que en la relación docencia y tecnología, tengamos la mayor productividad posible en función de aprendizajes significativos que se traduzcan en una formación pertinente y de calidad.
El mundo virtual en la universidad, debe considerarse  en general como parte de la innovación educativa  como eje transversal del curriculum y en particular en el proceso de aprendizaje en el aula, innovación que implica el aprovechamiento didáctico de las TIC, para que creativamente se utilicen, sin abusar de ellas, porque al final de cuentas, la relación horizontal docente –estudiante es lo que determina la esencia de la educación, pero también, el aprovechamiento de las tecnologías, vistas desde la perspectiva de la inmensa cantidad de información que fluye por las redes, debe ser utilizada productiva y académicamente en el sentido de  contextualizarla y darle pertinencia, siempre y cuando se traduzca en conocimiento objetivo para un aprendizaje permanente, que sea factor de cambio, que transforme el medio y que trasforme al ser.
La virtuosidad para que responda al encargo social de la universidad, debe ser real, porque el peor error en que se puede caer, es considerar que lo puramente virtual, la cultura de copiar y enseñar y la cultura de copiar y pegar, tanto para el ejercicio de la docencia, como para el discente sea lo mejor, lo más práctico, esto más bien genera un subdesarrollo mental, una colonización virtual que la aprovechan los centros hegemónicos  de poder, para que el pensamiento genuino no florezca y en este siglo XXI, la universidad, sobre todo en los países subdesarrollados, debe hacer aportes sustanciales al desarrollo, porque el crecimiento de un país, hoy lo determina  el conocimiento, la formación, la educación de una sociedad.
La virtuosidad real aprovechada metodológicamente, debe asegurar la participación de los educandos en la acción educativa que se genera en el aula y esto tiene un nombre, participación, o en palabras de Paulo Freire, pedagogía de la pregunta, el maestro decía: la pregunta es el eje fundamental, el activador del pensamiento para discurrir sobre problemas prácticos de la vida, de la comunidad y del conocimiento. Con la pregunta, nace la curiosidad y con la curiosidad se estimula la creatividad”. La ventaja comparativa de ser nativos digitales,  le permite a los actuales estudiantes insertarse sin traumas en el mundo de las nuevas tecnologías, de lo que se trata es de que se les faciliten los procesos para que el provecho en el uso de las mismas sea sustancial, para que  sea de carácter cualitativo, para que se prolongue en el tiempo de manera indefinida, que sean parte de la universidad de la vida, porque estas tecnologías, el mundo virtual se quedo para siempre, pero cada día con insospechados cambios, de ahí que, la innovación desde las aulas universitarias debe ser permanente,  porque de lo contrario,  la post universidad puede ganar la partida, es decir, nuevas instituciones  que interpreten los signos de los tiempos y que respondan a los retos y demandas de las nuevas generaciones. 
El mundo virtual en la educación superior, aunque representa una ventaja comparativa importante, por la conectividad permanente de la comunidad universitaria, es una mayúscula responsabilidad, porque docentes y estudiantes deben utilizarlo creativa, pedagógica y didácticamente dentro y fuera del aula, que permita gestionar conocimiento y combinarlo entre lo abstracto y lo concreto para que se traduzca en resultados tangibles en beneficio de la ciencia y la sociedad.
¿Cómo valorar el aporte de las TIC a la educación? Esto solo es posible a través de procesos de evaluación y autoevaluación que refleje la asimilación de los aprendizajes y su puesta en práctica a partir de diferentes estrategias a saber: uso responsable y discriminatorio de la información que fluye por internet, formación de comunidades de aprendizaje que se convocan por la red, consultas a blogs, debates por Sky, video conferencias, uso responsable de feybook, pruebas sistemáticas u otros tipos de exámenes, etc.
La rica experiencia evaluativa que se derive de la aplicación de las TIC a la misma, deberá ser un insumo valioso para la universidad, en el sentido de generar propuestas innovadoras que faciliten procesos de evaluación y autoevaluación que vallan más allá de los exámenes tradicionales, es decir, la relación de la virtuosidad real con entorno del conocimiento objetivo, con la aplicación de los aprendizajes significativos, con su asimilación y su aplicación al entorno.

Junio 2016.