martes, 6 de septiembre de 2016

FILOSOFÍA Y EPISTEMOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN

EPISTEMOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN

Una de las direcciones en que labora la Filosofía de la Educación es en la epistemología educativa. La educación es un todo, a la vez, biológico, psíquico y social esto como mínimo, pues pudiera igualmente suceder que intervinieran también en ella elementos metafísicos. ¿Cómo la mente comercia con este todo? ¿De qué forma organizarnos luego nuestro pensamiento? ¿Hay modo de concebir lo real educativo en este caso de manera no fantasmagórica o acaso mutilada? Mario Bunge se inclina por el término epistemología que se define como: La rama de la filosofía que estudia la investigación científica y su producto: el conocimiento científico. Las otras tres denominaciones históricas no se refieren al específico conocimiento científico, sino al saber en general.

Epistemología, en cambio, proviene del verbo griego epistamae imponerse en algo porque se está seguro y del sustantivo epistéme, conocimiento inquebrantable, científico diremos desde el Renacimiento. Los estudios epistemológicos se han realizado a partir de la Filosofía, de la Sociología e incluso de la Política. Llama, por consiguiente, la atención que Bunge califique, a la Epistemología, como una rama de la filosofía, al definir a aquella.

La epistemología de la educación explicitará que es y qué valor posee cada una de las ciencias de la educación, averiguando así mismo que son ellas, como conjuntos y si poseen, en cuanto tales, estatuto autónomo. Indagará además el grado de coherencia existente entre métodos científicos y métodos pedagógicos.

La epistemología, padece un cambio constante que causa vértigo. A pesar de tanta mudanza, puédase sostener que algo hay que anima la epistemología desde siempre; y es el recurso a la idea de verdad como idea reguladora. Aunque no podamos obtener de la ciencia cierta alguna, esto no quita la pretensión a la verdad de cada concepción epistemológica. A fin de enfocar la cuestión de la epistemología educativa, se hace indispensable plantear el tema de “Ciencia naturales” y “Ciencias humanas’. Al fin y a la postre las Ciencias de la Educación son Ciencias humanas y no ciencias de la naturaleza. Joseph D. Novak, a partir de la teoría del aprendizaje de Ausubel y del modelo de evolución de los conceptos de J. Toulmin, propone una explicación del aprendizaje de conceptos, explicación que abandona la corriente del aprendizaje por descubrimiento, defendiendo el aprendizaje por recepción.

También a este tipo de trabajos se les califica, a veces de epistemológicos; pero en tal caso, este calificativo se encuentra en la línea de la epistemología genética de Piaget, y trabaja en modelos de adquisición de conocimientos, cosa distinta de la abordada aquí en la fórmula Epistemología de la Educación.

La Filosofía y Su Tarea Educativa Dado que la filosofía es el estudio del espíritu, el cual se realiza en la historia, y dado también que la pedagogía es la ciencia de la formación del espíritu, filosofía y pedagogía coinciden. Según Dilthey(1989), una filosofía es una concepción histórica del universo. Un filósofo se limita a interpretar el espíritu de su época; el pedagogo lo realiza, lo pone en práctica. La finalidad de cada filosofía es elaborar la teoría de la formación del hombre, es dar paso a una pedagogía.

La pedagogía es un saber autónomo que se vale de la filosofía como otros saberes. Aquello que se inscriben en el cientifismo, o valor exclusivo de las ciencias empíricas, necesariamente tiene que prescindir aportes filosóficos. Tareas de la filosofía de la educación:  Analizar el lenguaje educativo. Indicar el sentido general del proceso educador. Mostrará la estructura educativa del hombre. Explicar, a través de la teleología, las diversas pedagogías.

Fines de la educación Las diferentes divisiones del proceso educativo que ha sido necesario hacer (según el tipo de agente operador: uno mismo y otro; según el tipo de hábito perseguido; según el carácter del sujeto a ser educado; según él. al tipo de agente distinto de uno mismo que actúa casualmente: las diversas clases de entidades institucionales y no institucionales) capacitan al filósofo de la educación para formular cuestiones básicas sobre la diversidad de los medios en general y su relación entre sí. En cuanto a su esfuerzo se dirige a determinar los fines últimos de la educación, que son los principios últimos de la filosofía de la educación, el filósofo no necesita prestar atención a estas divisiones generales del proceso educativo.

Los fines últimos de la educación son los mismos para todos los hombres en todas partes y en todos los tiempos. Son principios absolutos y universales. Esto puede demostrarse. Si no pudiera serlo, no habría en absoluto filosofía de la educación, pues la filosofía no existe sino en conocimiento absoluto y universal: absoluto en el sentido de que no es relativo a las circunstancias contingentes de tiempo y lugar; universal en el sentido de que se refiere a cosas esencia y abstractas de toda clase de variaciones meramente accidentales.

Del mismo modo, debe decirse que los medios educativos en general son los mismos para todos los hombres en todos los tiempos y en todas partes. Si los fines últimos de la educación son sus primeros principios, los medios en general son sus principios secundarios y el alcance de la filosofía de la educación no va más allá que esto: conocer estos principios primarios y secundarios de un modo absoluto y universal. Aspirar a conocer menos que esto, o considerar esto como incognoscible, es negar que existe una filosofía de la educación; aspirar a conocer más que esto, sin comprender que al hacerlo se deja de actuar como filósofo, es confundir la filosofía de la educación con otras materias y métodos, o confundirse uno mismo tratando de resolver, filosóficamente.

Hay diferentes tipos de problemas sobre los medios en general:
1) La enumeración de lo que son y la definición de cada uno.
2) Sus relaciones funcionales.
3) Su orden respecto de uno a otro en los diversos modos de cooperación y subordinación. En cuanto a las dos últimas clases de problemas las varias divisiones del proceso educativo son importantes en dos modos. De una parte, la división de la educación en moral e intelectual (y la intelectual en especulativa y artística, y la artística en liberal y profesional) define las diversas partes (del proceso total por referencia a uno u otro tipo de buen hábito (o virtud) como el fin exclusivo de esa parte; y esto nos autoriza para alcanzar ese tipo de fin. Por otra parte, la división de la educación según el tipo de agente que actúa casualmente (si uno mismo u otro, y si otro, si esa educación es institucional o no, y si es institucional, de qué genero de institución), nos da una clasificación de los medios en forma de consideraciones tipológicas, y esto nos capacita para determinar cómo deben relacionarse los medios entre sí en cualquier parte de la educación o en el proceso como totalidad, pues o se excluyen unos a otros o pueden cooperar en varios modos de coordinación y subordinación.

Así, por ejemplo, sabemos que, en la educación intelectual, los medios en general son el ejercicio de las propias capacidades y en actividad cooperativa de los demás ayudándonos en el ejercicio de las propias capacidades. Esto revela, inmediatamente, la verdad más fundamental respecto a los medios en general: que no hay nunca ningún aprender sin el ejercicio de las capacidades propias, pues el segundo de los dos medios antes indicados es siempre cooperativo y no completamente productivo.

El segundo tipo de medio fundamental esta, pues, siempre subordinado al primero, mientras que este puede ser independiente de aquel.

El segundo puede, además, subdividirse según que la actividad del otro agente sea mediata (por la palabra registrada) o directa (como la confrontación personal); sea mediata o directa, la actividad cooperadora puede adoptar la forma de la enseñanza en el sentido estricto o la forma del estímulo (que incluye toda otra especie de orientación.) En la educación moral la actividad cooperadora que es a la vez directa y estimulante es mejor que la mediata y doctrinal, mientras que la educación intelectual la enseñanza es mejor que el estímulo y puede ser igualmente efectivo como actividad mediata o directa.

Además, la educación es mucho más indispensable que la educación moral que la educación intelectual. Cuando se considera la diferencia entre la educación artística y la especulativa en la esfera intelectual, el análisis demuestra es parte igual a su ordenación en la educación moral las distinciones más radicales, respecto a la ordenación de los medios se halla, pues entre los extremos de la educación moral y la especulativa (intelectual), mientras que la educación artística (intelectual) ocupa un término medio y se parece en parte a cada uno de los extremos.

LA FILOSOFÍA EDUCATIVA 

La Filosofía Educativa, también llamada Filosofía Pedagógica y Filosofía de la Educación se puede describir como un campo de investigación y de enseñanza académica que limita el alcance de este ámbito a las actividades de un pequeño grupo de profesionales que trabaja esta área específica. Estos llamados "filósofos educativos" se encuentran en los países de habla inglesa y, en menor grado, también en algunos países de la Europa continental, y normalmente están relacionados con las escuelas universitarias de educación o pedagogía.

Dado que la educación es el proceso de formación del hombre en la vida social y para la vida social, o la asimilación de las experiencias que preparan para la vida humana, se entenderá que la Filosofía de la Educación estudia las leyes, las situaciones y los fenómenos del mundo, del hombre, de la sociedad y de la cultura en relación con el proceso de la formación humana a partir de las posiciones filosóficas.

A la filosofía educativa corresponden numerosas posiciones y actitudes de orden ideológico y político que son bastante frecuentes no sólo entre las personas dedicadas a las labores educativas formales, como son los maestros, administradores y supervisores escolares, sino también, entre otros, como los gobernantes, políticos, empresarios, sindicalistas, obreros, padres de familia y dirigentes juveniles.

En fin, la filosofía de la educación trasciende el plano de la formalidad institucional, abarcando las posiciones ideológicas y políticas reveladoras de lo que hacen, sienten y piensan todos los hombres en relación con la educación, por cuanto el hecho educativo extra-escolar, como sucede con el escolar, está condicionado por el hecho histórico general. Si bien pocos seres humanos son filósofos de la educación, en cambio nadie deja de incursionar, en uno u otro nivel y forma, en las esferas del discurso filosófico-pedagógico. Como quehacer científico, la filosofía educativa presenta diversos grados, dependiendo esto de la mayor o menor importancia con que en ella se manejan los factores especulativos, de teoría científica, de practicismo o de utilitarismo.

La filosofía educativa tiene sus manifestaciones en las formas y en los niveles con que los educadores, tratadistas y demás personas interesadas en la educación, enfocan y aplican las diversas disciplinas, siendo notorios los casos de la antropología, la psicología, la historia y la sociología, por los altos niveles de afinidad y la interacción que presentan con importantes aspectos de la realidad educativa.

Las contradicciones ideológicas que han caracterizado a las diversas sociedades, ocasionan gran diversidad de enfoques y de interpretaciones en el campo científico, lo que a su vez provoca que la filosofía, ligada ampliamente a todas las ciencias y en general a las actividades humanas, sea la disciplina que encierre un mayor nivel de heterogeneidad en su contenido.

La filosofía de la educación no escapa a esta situación, por lo que sus textos varían mucho en sus enfoques y contenidos aún dentro de grupos que han parecido tener una ideología común Filosofía: estudia las leyes más generales referente a la realidad objetiva; es decir, la naturaleza, a la sociedad y al conocimiento. Etimológicamente el término “filosofía”, connota amor a la sabiduría. En su interpretación, derivada de Sócrates, Platón y Aristóteles, significa buscar la sabiduría, asombro, pudiendo interpretarse de maneras diferentes este término:

 · Puede considerarse a la filosofía como aquel estudio que guía al individuo a la adquisición de una visión concreta de la vida, sus valores, su significado, sus fines próximos y últimos sobre la conducta humana en general.
 · La filosofía ofrece una visión de la vida por la que el hombre persigue la interrelación de los fenómenos, es decir; que el universo es un sistema coherente, ordenado y no caótico, algunas veces la filosofía se refiere a un conjunto de principios conductores, reguladores de la conducta humana y los valores especializados y los diversos campos del conocimiento.

En este sentido puede hablarse de la filosofía desde el punto de vista literario, una filosofía de gobierno, una filosofía de la historia o una filosofía de la educación. El especialista en cada uno de estos varios campos, interpreta y explica su especialidad en términos de las verdades que enseña la filosofía.

Filosofía de la Educación: es la disciplina que estudia el comportamiento de la educación a la luz de las leyes que regulan el desarrollo de la sociedad humana, desde que el hombre apareció en la tierra, hasta el momento actual y de las que gobierna cada formación económica-intermedio social en particular; disciplina que, además, estudia las diferentes concepciones del mundo y la formas como ellas conciben el hecho educativo, en sus elementos y movimientos fundamentales.

La filosofía de la educación trata de comprender o interpretar la educación en relación con la realidad sin perder el punto de vista de esta realidad, reflexiona sobre su naturaleza, esencia y valores de la educación. 5 La filosofía de la educación tiene por objetivos:

 · Determinar la esencia y significado de la educación
 · Determinar los fines de la educación en función de la vida Con respecto a los planteamientos sobre la esencia humana, podemos señalar dos posiciones, según dos autores. Según RIZIERY FRONDIZI,(2000), existe sólo dos teorías sobre la esencia humana: La esencialista y la existencialista. Según SUCHODOLSKI, existen dos concepciones: La Concepción Idealista, metafísica que se manifiesta mediante el esencialismo y el existencialismo y La concepción Marxista de la esencia humana.

La Filosofía de la Educación pretende una comprensión fundamental, sistemática y crítica del hecho educativo. Este carácter específicamente filosófico de la asignatura, distinto del que ofrece una Teoría General de la Educación, debe despertar en el estudiante un claro asombro investigador, una perplejidad activa y una reflexión en profundidad que permitan conocer el hecho educativo desde sus presupuestos antropológicos y filosóficos. Tarea no fácil, pero tarea posiblemente gratificante y necesaria.

La Filosofía de la Educación puede considerarse como el saber teleológico de la educación. La consideración de la finalidad conforma nuestra disciplina, de manera que no sólo consta del estudio del fin de la educación, sino también del estudio del sujeto y de la propia acción educativa, pero contempladas desde la perspectiva de la finalidad. ¿Para qué se educa? Tal es la cuestión última en la Filosofía de la Educación. La filosofía de la educación trata de comprender o interpretar la educación en relación con la realidad sin perder el punto de vista de esta realidad, reflexiona sobre su naturaleza, esencia y valores de la educación.

El hombre es el único ser educable. Este ser es simultáneamente biológico, psíquico y social. Pero no lo es en forma pasiva sino activa. Está frente al mundo provisto de una actividad espiritual, de una concepción de la vida. A través de esta idea básica encuentra la explicación de muchos "por qué", aparte de la posibilidad de enfocar a la realidad como a un todo. En primera instancia la filosofía es, pues, una concepción del mundo y de la vida que repercute sobre la conducta. Esto sucede no sólo con la filosofía de los "filósofos profesionales", sino también con la "filosofía" del hombre común.

Toda teoría filosófica conduce a una actitud e intenta explicar unitariamente la realidad. Por eso dice que la filosofía es una reflexión totalizadora en cuyo campo entran tanto lo natural como lo humano. De lo dicho se deriva la importancia de la filosofía para la educación. Si ésta pretende formar al hombre en su integridad, ¿quién más que la filosofía puede darle una idea de esa integridad? El educador no puede emprender su misión, si antes no se ha trazado por lo menos un esbozo del punto a que se debe llegar, es decir una "imagen" del hombre a formar. Por eso, esencialmente, la filosofía que fundamente la acción educativa debe ser una "filosofía de lo humano".


Bibliografía
Bachelard, G. (2000). La formación del espíritu científico. México: Siglo XXI.
Key, R. (2009). El conocimientoacadémico, científico y crítico en el pensamiento educativo de Paulo Freire. SAPIENS10(1), 261–277.

http://es.slideshare.net/cocuyos/filos

jueves, 25 de agosto de 2016

Atenas y la democracia.

MSc. Eduardo López H.  Miembro del Consejo de Facultad FAREM Estelí.
 


Es de invaluable importancia el estudio de la democracia ateniense, tomando en cuenta, que es el desarrollo de un modelo político en el marco de una realidad muy suigeneris, es decir, hablamos de un siglo V A/C, donde Atenas salía triunfante frente a su rival Esparta, que era el símbolo de gobiernos tiránicos. Para Atenas el triunfo antes señalado, le permitió convertirse en la Polis más importante de aquel tiempo, sobre todo porque establecía un modelo de gobierno de carácter democrático, lo que sentaba las bases de una nueva forma de gobernar, por lo tanto, la palabra democracia tiene, pues, un origen griego, que significa gobierno del pueblo, no obstante, el concepto difería con la práctica, con la realidad ateniense, pero que no restaba importancia a los cambios que se estaban operando en la sociedad y que eran un ejemplo para el mundo conocido de ese entonces, además, no se puede hablar de democracia griega en general, la democracia ateniense, su forma de gobierno, solo fue inventada y utilizada por ellos.
El contexto de este tipo de democracia, que constituía una de las formas de gobierno más perfectas de la antigüedad clásica, se inscribe en el modelo de ciudad-estado, los antiguos griegos se organizaron de esta manera a través de las llamadas polis. Cada una de las ciudades acompañada de su territorio inmediato conformaba un estado políticamente autónomo, tanto en materia jurídica como económica. Atenas y Esparta son las más emblemáticas de aquellos tiempos.
Para la teoría política de occidente, la democracia clásica ateniense  constituye el primer ejemplo donde se desarrolla plenamente este tipo de ejercicio político. Todas las instituciones políticas de la democracia ateniense estaban ocupadas por ciudadanos. ¿Cuáles eran estas instituciones políticas? Veamos: 1-El Consejo de los Quinientos: era un consejo reducido de ciudadanos mayores de 30 años, que representaba a las diez tribus de la polis, su papel era preparar las leyes que había de votar la Asamblea, controlar a los magistrados, vigilar el culto religioso, encargarse de las relaciones con otras ciudades, vigilar el empleo de los dineros públicos. Como este consejo de los quinientos resultaba muy grande, había un consejo menor, solo cincuenta de los quinientos para tratar los asuntos diarios. 2-La Asamblea. Le llamaban la ecclesia, a la que asistían todos los ciudadanos mayores de 18 años. Su papel fundamental era aprobar las leyes, elegir a los magistrados, y decidir sobre la guerra y la paz. Los asistentes podían hablar libremente, aunque solo unos pocos solían hacerlo, y votaban a mano alzada. 3-Los tribunales: compuesta por los siguientes magistrados: Los estrategas, los arcontes y los tesoreros. Los más importantes eran los diez estrategas, uno por cada tribu, jefes de los ejércitos que, dependiendo de sus éxitos militares, podían alcanzar gran prestigio y ejercer un papel esencial en el gobierno de la ciudad. Los arcontes se encargaban de los asuntos civiles y administrativos o presidían ceremonias religiosas. Los tesoreros estaban encargados de la hacienda. El sistema se completaba con la administración de justicia, que funcionaba con la intervención de los ciudadanos, a los que se designaban para formar parte de los diez tribunales de justicia que funcionaban en la ciudad. Cada año, por sorteo, 6000 ciudadanos intervenían en esos tribunales que estaban presididos por un magistrado.
En el contexto de la democracia Ateniense, destacan como hechos sobresalientes, las reformas llevadas a cabo por Dracón, miembro de la nobleza, quien en 621 a. C. elaboró el primer código de leyes escritas de Atenas. Otro miembro de la nobleza, Solón, realizó grandes reformas en el siglo VI a.C.: suprimió la esclavitud por deudas, dividió a los ciudadanos atenienses en cuatro grupos según su riqueza sin tener en cuenta su origen familiar y creó nuevas instituciones. Clístenes por su parte  en el 510 a.C., le dio a Atenas su organización política definitiva. En el siglo V a C, el largo periodo de gobierno de Pericles ( 461-429) adquiere gran relevancia debido a que fomentó la realización de grandes obras públicas, el mejoramiento de la calidad de vida de los atenienses y dio un gran impulso a la democracia y a todas las manifestaciones artísticas y culturales.
En definitiva, la democracia ateniense representó una porte sustancial a la teoría política, porque aun con sus imperfecciones, dio ejemplo de lo que significaba un modelo de democracia que se adelanto a los tiempos y fue base de muchos procesos democráticos posteriores, sobre todo una vez superada el largo periodo de la edad media que represento un atraso sin precedentes para el desarrollo de la humanidad, por eso no es nada casual, que el renacimiento del siglo XV fue el rescate de ese valioso legado griego que fue una  herencia imperecedera para el devenir de la humanidad.
Agosto 2016.