miércoles, 16 de septiembre de 2020

Estado, Soberanía y Poder del Pueblo

MSc. Eduardo López Herrera

Los conceptos Estado, soberanía y poder del pueblo están interrelacionados, sobre todo cuando nos referimos al pueblo, el que le da sustento al Estado y al derecho soberano. No podemos perder la perspectiva de que el soberano en primer lugar es el pueblo.

En el derecho internacional, un estado soberano, un país soberano o simplemente un estado, es una entidad jurídica no física que está representada por un gobierno que tiene soberanía sobre un área geográfica. El derecho internacional define a los estados soberanos como los que tienen una población permanente, un territorio definido, un gobierno y la capacidad de entablar relaciones con otros estados soberanos. También se entiende normalmente que un estado soberano no depende ni está sujeto a ningún otro poder o estado.

Haciendo un poco de historia, el Estado surge, en un momento determinado en que las clases no pueden reconciliarse, no obstante, se da el dominio de una clase sobre la otra, siendo la clase dominante, la clase explotadora, que jamás defenderá los intereses de las clases populares

En el caso de Nicaragua, la colonización española  tuvo un enorme peso en nuestro devenir histórico, destrucción de  nuestra base autóctona aborigen y en su lugar establecieron un Estado colonial opresor. Nuestros aborígenes tenían sus formas de gobierno, sus creencias, su propia cultura, todo eso fue destruido. En el transcurso de más de trescientos años, fueron estableciendo un modelo explotador que se sustento en un poder oligárquico, que en sus génesis lo controlaron los conquistadores y colonizadores y posteriormente las paralelas históricas, liberales y conservadores, herederos del poder colonial y responsables del atraso y la dependencia del país después de la independencia y durante casi todo el siglo XX. La revolución sandinista rompió con el dominio de las paralelas históricas.

Durante la colonia y el periodo postcolonial, la soberanía no residía en el pueblo, después de la independencia y durante gran parte del siglo XX, nuestra soberanía estaba secuestrada, Estados Unidos ejercía un total dominio sobre nuestro país. ¿Y los derechos del soberano? ¿Del pueblo? Eran derechos pisoteados, las decisiones eran de cúpula. Ejemplo de esta realidad era lo siguiente: Las mujeres votaron hasta 1957, el analfabetismo en 1980 era de un 60%, las elecciones eran fraudulentas a favor del somocismo.

Me parece importante, que como miembros de las comisiones de paz de las comunidades y como ciudadanos responsables conozcamos los conceptos de Estado, Gobierno y Nación, porque al final de cuentas, como nicaragüenses, somos parte en la práctica de esos tres conceptos y lo más importante, somos el soberano, es decir, el pueblo.

 

 

Veamos entonces los conceptos: 

El Estado: Es aquella organización política que está constituida por al menos tres elementos: una población, un territorio y un gobierno. Asimismo, el Estado goza de autonomía interna y soberanía, estando esta última en manos de su pueblo.

El Gobierno: Es el conjunto de individuos e instituciones que están a cargo de la administración y dirección de un Estado y es uno de sus elementos constitutivos, junto a la población y el territorio. Cada Estado debe poseer un gobierno que lo administre y garantice que mantenga su soberanía y autonomía, además de representarlo ante otros Estados.

Nación: Es el conjunto de personas que se identifican con un territorio, idioma, raza y costumbres, constituyendo generalmente un pueblo o un país.

En los conceptos anteriores,  los presentes en estos talleres, estamos inmersos de una u otra forma, como miembros de las comunidades, como originarios del Municipio de Palacaguina, somos parte del estado nicaragüense, nos sentimos identificados con el gobierno actual y somos parte de la nación nicaragüense porque hablamos el español, nos gusta el gallo pinto, bailamos polka, apreciamos la cultura caribeña, nos sentimos orgullosos de nuestra  artesanía,  defendemos el Río San Juan, celebramos la recuperación de nuestro mar territorial en el Atlántico, etc. Nicaragua es multicultural, hemos sido depositarios de diferentes culturas a través de nuestra historia.

Ahora bien: ¿Qué es la Soberanía Popular? 

Lo más habitual es que la soberanía popular se desarrolle en un entorno social democrático, en el que los ciudadanos sean plenamente capaces de organizar su sociedad a través de un sufragio universal y el establecimiento de entidades jurídicas, sociales, políticas y económicas que defiendan sus intereses.

Veamos Aspectos fundamentales de la soberanía:

-El origen y fundamento de la soberanía tiene un rico desarrollo histórico. La Revolución Francesa marca un hito en el concepto y la praxis de soberanía.

-El pueblo como titular de la soberanía, es una comunidad política.

-El pueblo ejerciendo la soberanía popular.

Hasta la soberanía alimentaria es determinante hoy el día.

Por eso es importante referirse al tema de la globalización hoy en día. Recordemos que en el taller del 20 de agosto, hablábamos de la globalización y de lo que significa para nuestros pueblos, por lo tanto, cuando hablamos de soberanía, es para defendernos de los efectos de la globalización que se encaminan a englobarnos en un mundo muy desigual, donde se imponen los designios de las grandes potencias, nos dicen que no hay fronteras, nos hablan de la aldea planetaria, pero al final, nos quieren imponer las fronteras del capitalismo salvaje que tiene en el neoliberalismo su máximo representante. 

La Constitución es el reflejo político de la soberanía.

Una constitución es un acuerdo de reglas de convivencia, es decir, una forma de pacto político y social. Se llama así porque integra, establece, organiza, constituye las normas que rigen a la sociedad de un país.

Nicaragua ha tenido 14 constituciones y un estatuto fundamental, que es el del año 1979, cuando triunfó la revolución sandinista. A excepción de la constitución de 1987, las 13 restantes han sido constituciones aprobadas por gobiernos libero-conservadores y por lo tanto, en la realidad, en la práctica, el pueblo no era el soberano.

En el Artículo 2  titulo I, referido a principios fundamentales de la Constitución de 1987, se indica:

ARTÍCULO 2.- La soberanía nacional reside en el pueblo y la ejerce a través de instrumentos democráticos, decidiendo y participando libremente en la construcción y perfeccionamiento del sistema económico, político y social de la nación. El poder político lo ejerce el pueblo, por medio de sus representantes libremente elegidos por sufragio universal, igual, directo, libre y secreto, sin que ninguna otra persona o reunión de personas pueda arrogarse este poder o representación. También podrá ejercerlo de manera directa por medio del referéndum y del plebiscito y otros procedimientos que establezcan la presente Constitución y las leyes.
*Artículo reformado por la Ley Nº 192 de 1995.

Multiculturalidad:

En el Artículo 8, titulo I, referido a principios fundamentales de la Constitución de 1987, se indica: “El pueblo de Nicaragua es de naturaleza multiétnica y parte integrante de la nación centroamericana”.

La Antropóloga María Dolores Álvarez, al referirse a Nicaragua como país multicultural, nos dice:

“Nicaragua es un país multicultural en donde la necesidad de reafirmar la identidad como pueblos pertenecientes a la nación nicaragüense es un punto central en la vida cotidiana de cada pueblo en particular. La Constitución Política, y las Leyes 28, 162 y 445, de Autonomía, de Lenguas y de Tierras respectivamente tienen como fin asegurar los preceptos del estado nicaragüense con respecto a la diversidad cultural y a las formas de organización social y cultural de cada uno de los pueblos”.

La multiculturalidad es la coexistencia de diferentes culturas en un mismo espacio, nación o región. Ahí están presentes las etnias, la comida, el folclor, los vestigios. Todos unidos por el sentido de nación, por el amor patrio. ¿Sabían ustedes que la marimba de Masaya es del origen africano? Igual que el vigorón, el vaho, etc.  Debemos de sentirnos orgullosos de la multiculturalidad y esto debe fortalecer la solidaridad y el apoyo mutuo.

La presencia europea, africana y los pueblos que migraron de México en el periodo pre colonial,  sentaron las bases de la multiculturalidad en nuestros país, es una riqueza cultural la que tenemos, debemos de preservar ese rico patrimonio, luchar contra los antivalores extranjerizantes que quieren borrar nuestra identidad.

La llegada del filibustero norteamericano William Walker a Nicaragua en 1855, contratado por el bando de liberales vende patria, para luchar contra los conservadores, que también eran vende patria, tenía como bandera la política del Destino Manifiesto, cuyo mensaje central era la esclavitud y el racismo, por lo tanto, enemigo de la multiculturalidad, al respecto, el historiador Jorge Eduardo Arellano opina:  Abanderado esclavista del Sur estadounidense, nunca dejó de ser —lo reitero— un relevante heraldo del Destino Manifiesto que pregonaba la incapacidad de los países hispanoamericanos de gobernarse a sí mismos; un adalid de la expansión imperial y un racista notorio”.

Nicaragua: Su  Himno Nacional, su Bandera, su Escudo:

Todo nicaragüense debe rendir respeto a los símbolos patrios. Una breve historia un nuestros símbolos patrios se describe a continuación:

Himno Nacional: Fue creado por el poeta Salomón Ibarra Mayorga. Lo escribió a fines del siglo XIX,  este canto patriótico es conocido con el nombre de «Salve a ti Nicaragua»,  la letra se aprobó el 20 de octubre de 1939, se cantó por primera vez el 16 de diciembre de 1918, pero se adoptó oficialmente en 1938.

La Bandera de Nicaragua: Colores heredados del antiguo emblema de la Federación de las Provincias Unidas de Centroamérica. La bandera de Nicaragua fue creada por Decreto Legislativo el 5 de septiembre de 1908 siendo presidente de la República el General José Santos Zelaya. Se oficializó hasta el 27 de agosto de  1971 y con reformas parciales publicadas el 18 de julio del año 2002, en la Gaceta Diario Oficial. El color AZUL significa Justicia y Lealtad. El color BLANCO simboliza Pureza e Integridad."

El Escudo Nacional: Elemento central tiene forma de un triángulo equilátero que se apoya en uno de sus lados; estos son de reborde metálico (oro). En el campo próximo a la base hay un terreno horizontal, un istmo, que toca ampliamente ambos lados oblicuos del triángulo, "bañado por ambos mares". Sobre dicho terreno hay una cadena de cinco volcanes en reposo, equidistantes entre sí, de igual altura, más dibujados en perspectiva, con escorzo hacia el lado izquierdo.

 Entre el arcoíris y el horizonte, sobre la línea del eje o altura del triángulo, se sitúa el "gorro de la libertad". Aparece de perfil, con el vértice doblado hacia el lado diestro y las orejeras pendientes.

Sandino la Identidad Nacional. Darío la Identidad Cultural

Nuestras máximas glorias: Augusto Cesar Sandino y Rubén Darío, ambos forjando las identidades nacional y cultural,  son los que perfilan nuestra nación, los que labran el sentido de patria, los que nos conducen, son el camino de la soberanía, de nuestra autodeterminación, nuestra herencia cultural.

Sandino: “La soberanía no se discute, se defiende con las armas en la mano”

Darío: “Pueblo vibrante, fuerte, apasionado, altivo/ pueblo que tiene la conciencia de ser vivo, /, “Nuestra tierra, está hecha de vigor y de gloria/ Nuestra tierra, está hecha para la humanidad

Septiembre 2020

                                         

 

 

 

sábado, 30 de mayo de 2020

COVID-19 ¿Un reflejo del Antropoceno? Hipótesis y aproximaciones



MSc. Eduardo López Herrera
           Docente FAREM UNAN-Estelí

Hay muchas conjeturas acerca del origen de la pandemia COVID -19, que hoy azota a la humanidad. La misma ha sorprendido al mundo y aparentemente nos ha tomado desprevenidos. No obstante, ya habían manifestaciones contundentes de pandemias catastróficas, como la gripe española, la gripe asiática, la gripe de Hong Kong, el sida, y en este siglo, epidemias como el SARS, la gripe aviar, la gripe H1N1 y el ébola en África. Todas, por diferentes causas, pero al final haciendo estragos muy visibles en la humanidad, como los que hoy estamos resintiendo, pero ahora en un mundo muy interconectado, que facilitó que la pandemia corriera a la velocidad de la luz y tenga al planeta como un rehén.
Los seres humanos somos los principales responsables de la fractura ecosocial que hoy vivimos y un reflejo de esa fractura son las pandemias, que no podemos dejar de vincular a los efectos irreversibles de las actividades humanas en los ecosistemas y el clima de la tierra. De ahí que, hoy se hable de un nuevo tiempo “geológico”, el Antropoceno. Al respecto  Fernández Durán (2012), expresa:
  Lo que está aconteciendo en el orbe, es un nuevo tiempo geológico, como consecuencia de la aparición de una nueva fuerza capaz de modificar por sí sola la faz de la tierra: La humanidad, y ese tiempo geológico se denomina “El antropoceno”, en sustitución del holoceno, éste con unos doce mil años de duración, que coincide con el inicio de la agricultura y la expansión y evolución de las distintas civilizaciones humanas ha llegado a su fin.

Aunque hay diferentes grados de responsabilidad de los seres humanos en la degradación ambiental del planeta, hay que señalar con mucho énfasis el papel de las grandes transnacionales relacionadas con alimentos, petróleo, minerales, entre otros,  diseminadas  por el mundo, que con el apoyo de gobiernos, han tenido una incidencia muy marcada, para hacer posible esta nueva era geológica y sus  efectos en materia climática, que la hemos venido padeciendo de manera continua, sin tener todavía mecanismos de adaptación sostenibles. Relacionando esto con las catástrofes virales, el sociólogo Jeremy Rifkin, opina: “la vida animal y la humana se acercan cada día más como consecuencia de la emergencia climática y, por ello, sus virus viajan juntos”.
No esta demás señalar, que en el contexto de la economía lineal que nos movemos, (producir-consumir-desechar), representada por un modelo económico mundial voraz,  depredador y  antiecológico  (deforestación, monocultivo, alimentos transgénicos, industria de crianza de animales, extractivismo, etc.), se sientan las bases de la insostenibilidad ambiental y por ende sanitaria y social. Al respecto, la directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y secretaria general adjunta de las Naciones Unidas, Inger Andersen, ha expresado en una
reciente entrevista que: “el brote del coronavirus es, de alguna forma, un mensaje de la naturaleza”.
 Expertos del PNUMA, expresan además que:
la intensidad con la que se están llevando a cabo las explotaciones ganaderas, agrícolas y mineras, junto con prácticas de construcción de viviendas poco respetuosas con el entorno, han mermado las fronteras entre la vida salvaje y la humana, debilitando los mecanismos naturales de contención de plagas y enfermedades. En este sentido, el coronavirus supondría un claro aviso de estos peligros, al ser una enfermedad zoonótica, que se transmite de los animales a las personas.
En tanto, Schmid (2015), citado por  Fonseca (2020),
El cambio climático puede desempeñar un papel seguro en la aparición de las pandemias ya que tiende a aumentar la variabilidad del clima, desestabilizando a las poblaciones de vida silvestre, lo que a su vez genera una situación más propensa a que se produzcan brotes entre las especies. Hay, además, otras formas de propagar los virus de la vida silvestre, como cazar carne de animales salvajes o simplemente que la civilización invada la naturaleza.
En este complejo problema del cambio climático, no solo tienen responsabilidad las multinacionales, también los territorios, las comunidades, son causantes de trastornos ambientales. La fractura metabólica del ecosistema la provocan cuando en el sector rural de muchos países, sobre todo “países en vías de desarrollo”, deforestan, contaminan las aguas, usan irracionalmente pesticidas, hay escaso o nulo control  sanitario, quemas, manejo irracional del suelo, entre otros.
De igual manera, en las ciudades, basura, mal manejo de desechos sólidos, asentamientos espontáneos y urbanizadoras voraces. ¿Acaso no es la mano de la especie humana, la responsable de lo antes señalado? ¿Acaso no es la era Antropocénica que nos refiere la Sociedad Geológica de Londres?   Un ejemplo muy aleccionador, es lo que pasó en nuestro país, cuando entre 2012 y 2013, sufrimos los embates de la roya en nuestra caficultura. Sin duda, estos eran signos inequívocos de los efectos del cambio climático. Es un reflejo de como los virus, hongos y bacterias se multiplican cuando tienen las condiciones apropiadas que nosotros les hemos creado, de forma consciente o inconsciente.
Hoy en día, cuando todavía los efectos de la pandemia en el mundo están presentes, ya se habla de una nueva cultura de trabajo y de estudio postpandemia. Se incrementa la demanda de plataformas virtuales para hacer reuniones grupales, programas para hacer seguimientos de los equipos, en fin, toda una fiebre de herramientas de trabajo, en las que, posiblemente unos cumplen y otros no, pero finalmente está impulsando un cambio cultural, que deberá tener sus parámetros para evaluar su productividad, su efectividad. Quienes piensen que están cambiando las reglas del juego, se equivocan, es que cambió el juego y hay que jugarlo con mucha responsabilidad. Esto, porque estamos en un mundo postpandemia, donde sostenibilidad, sustentabilidad, alternativas al desarrollo, conciencia ecológica, resiliencia, energías limpias, biodiversidad, producción sana, pertinencia educativa, entre otras, están más vigentes que nunca y debemos empoderarnos desde un enfoque sistémico y civilizatorio.
Tiene que ser un cambio cultural incidente con su reflexión y praxis que contribuya a repensar un mundo nuevo, que impregnado de incertidumbres racionales, genere propuestas para salvar a la civilización de las catástrofes como la actual. A su vez, generar conciencia individual y social para enfrentar el cambio climático como un flagelo que hoy nos está destruyendo.  
No hay una formula mágica para detener el cambio climático, solo un esfuerzo sostenido de la comunidad de naciones, donde se llegue a serios compromisos para poder  hacerle frente. Las famosas cumbres (COOP), que se vienen impulsando año con año, auspiciadas por las Naciones Unidas (ONU), no han tenido resultados convincentes, sus resoluciones han sido papel mojado, por lo que, no debe extrañarnos que aparezcan nuevas epidemias y pandemias.
Hasta el mismo foro de Davos, donde se reúne la élite del capitalismo mundial, reconoce el impacto del cambio climático, lo que pasa  es que les convienen más sus ganancias que el futuro de la humanidad. En el último foro, realizado en enero del presente año, en un acápite del informe final,  Serrichio (2020), dice:
   Entre los riesgos de “estancamiento del progreso" el informe apunta a un nuevo aumento de la polución ambiental. Si bien las emisiones globales caerán 8% este año, gracias a fenómenos como los observados a principios de año en China y Lombardía (Imágenes), dice el informe, cumplir los objetivos ambientales requiere una caída sostenida de las emisiones a un ritmo de 7,6% anual hasta 2030, meta por cierto difícil, teniendo en cuenta que tras la crisis de 2008/09, en que las emisiones cayeron 1%, en los doce meses posteriores crecieron 5 por ciento.

El COVID-19 nos debe llevar a la reflexión, a la propuesta de nuevos paradigmas, al reto de contribuir por un mundo más humano y más sostenible. Tenemos que viabilizar propuestas pertinentes como la economía circular y saber que lo que se produce y  se consume, reciclarlo para reutilizarlo e innovar; promover de paso el ahorro y la sanidad. Fomentar la economía del comportamiento para sentar las bases de la austeridad, la sana alimentación  y romper con los vicios de la sociedad de consumo, expresión de la economía lineal.
Además, gestionar conocimiento que promueva una ecología de saberes entre letrados y empíricos, que popularice la ciencia en función del bien común. Conciencia y praxis ecológica que preserve el ecosistema como símbolo de sostenibilidad y sustentabilidad de la vida en todos sus ámbitos. La sostenibilidad de las políticas de adaptación al cambio climático en el campo y la ciudad.  Impulso de programas de soberanía y seguridad alimentaria reforzado con la  diversificación productiva  para garantizar la salud y energía para el trabajo y el estudio. Compromiso con la cosecha, conservación y buen uso del agua. Propuestas educativas pertinentes que tengan como ejes transversales la adaptación sostenible al cambio climático, el genero como un compartir de responsabilidades entre ambos sexos, el cuido de la Madre Tierra como una unidad especial en todos los subsistemas educativos y otras modalidades de formación, la promoción de energías limpias, el uso racional de la tecnología a través de plataformas educativas donde se comparta el conocimiento y se aplique creativamente.
En definitiva, la huella del Antropoceno es visible y con vaticinios apocalípticos sino actuamos a tiempo. Los seres humanos somos los responsables directos de la salvación del planeta, de nuestra propia existencia como civilización,  recordemos que no existe un planeta B. Esta era geológica, requiere redireccionarla y la única forma de hacerlo y revertir las condiciones que hacen posibles los virus, es que esa redirección la acompañemos de una  nueva era, la “Era CO”, nacida de las entrañas del coronavirus,  que lo va a sepultar, porque va a estar basada en la Cooperación, Colaboración, Coordinación, Comunidad, Co-creación, Construcción, Compartir, Conexión, para que este nuevo mundo sea más humano, más propositivo, más creativo, más solidario,  emprendedor  y amigable con el medio ambiente.  

Referencias bibliográficas

-Fernández Duran (2012) El Antropoceno. [Artículo web]. Recuperado de: http://www.decrecimiento.info/2012/11/el-antropoceno.html.
Rifkin, J. (2020). Estamos ante la amenaza de una extinción y la gente ni siquiera lo sabe. [Entrevista] Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52411543
-Fonseca, X. (2020). Así puede generar un cambio climático una pandemia global. [Artículo web]. Recuperado de https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2020/05/22/genera-cambio-climático-pandemia-global/00031590142593972629692.htm
-Serrichio, S. (2020). Post-pandemia y “nueva normalidad”: la economía, entre la aceleración del cambio y las fuerzas de la desglobalización. [Artículo web]. Recuperado de https://www.infobae.com/economia/2020/05/24/post-pandemia-y-nueva-normalidad-la-economía-entre-la-aceleración-del-cambio-y-las-fuerzas-de-la-desglobalización/

Mayo 2020

viernes, 13 de marzo de 2020

El neoliberalismo sus efectos en la sociedad, en la educación



MSc. Eduardo López Herrera.
Yo creo que todos estamos conscientes del papel que juega la educación para el desarrollo de los pueblos, vivimos en la sociedad del conocimiento y la información, el capital más importante de un país hoy en día, es el capital humano, sobre todo el capital humano con formación.
En los últimos conclaves mundiales de educación, se ha remarcado el valor estratégico de la educación, por ejemplo la comisión Delors auspiciada por la UNESCO, en Jomtiem,  Tailandia en 1990,  en Dakar 2000, en Incheon con la agenda de educación 2030 en el año 2025, en la declaración mundial de la educación en 1998, todos hacen un llamado a potenciar la educación para el desarrollo del ser humano y de los pueblos.
En las últimas décadas, en el planeta, el fenómeno de la globalización ha incidido de manera muy visible en un sistema mundo caracterizado por el ensanchamiento entre un grupo de países con mucha riqueza y una gran cantidad de países, distribuidos en toda la geografía mundial, con un nivel de empobrecimiento dramático. El modelo económico con implicaciones políticas y sociales que se ha establecido es el neoliberalismo, sobre el modelo, el premio nobel de economía y Ex Vicepresidente del Banco Mundial, Joseph Estiglitz,  nos dice “El fundamentalismo de mercado, la agenda neoliberal, ha dominado por cuatro décadas y ha fracasado".   Después de la segunda guerra mundial, asistimos al agotamiento de un modelo económico y es suplantado por otro, el que se caracteriza por el desarrollo tecnológico y por avances significativos de las comunicaciones, es decir, la génesis del internet, la cara visible de este nuevo modelo serán como siempre las grandes corporaciones mundiales, ahora cobijado por la globalización. En América Latina, concretamente Chile,  sirvió como vitrina y experimento del modelo, justo en el momento en que Augusto Pinochet, aliado de Estados Unidos, daba un golpe de estado al Presidente constitucional Salvador Allende. Los tecnócratas que ensayaron el modelo en Chile y discípulos de la escuela de Chicago, fueron conocidos como los Chicagos Boys.
La llegada de Ronald Reagan al poder en Estados Unidos a inicios de los años ochenta, que coincidió con Margaret Teacher como primer Ministra en el Reino Unido, implicó la formación de un poderoso binomio político, padrinos de la globalización y del modelo neoliberal, esta formula sustento sus tesis en los conocidos documentos de Santa Fe, que engendraron el famoso consenso de Washington y por ende la escuela de Chicago y su mentor Milton Friedman, sentando las bases de la privatización mundial con su ya conocidos efectos en el centro y en la periferia.
Samir Amín, ese brillante economista egipcio-francés, creador de la teoría de la desconexión, señala cinco monopolios de la fase neoliberal: “El Monopolio de las nuevas tecnologías, el control de los flujos financieros a escala mundial, el control del acceso a los recursos naturales del planeta, el control de los medios de comunicación y el monopolio de las armas de destrucción masiva”.
El neoliberalismo Introduce cambios importantes en el papel del estado nacional para facilitar las nuevas formas de acumulación del capital: se trata de un "estado mínimo", con carácter de gendarme, de naturaleza fuertemente autoritaria, con falsa cobertura democrática, a este modelo lo caracterizan entre otras cosas lo siguiente:  Cuestiona el estado benefactor, reduce el control estatal sobre los recurso económicos, privatización de empresas del estado, Impulsa la inversiones extranjeras, reduce gastos sociales, elimina los subsidios para la población, aplica medidas para que las fuerzas del mercado se encarguen de distribuir la riqueza generada, dispone la integración del país al los Tratados de Libre Comercio para alcanzar sus fines.
En el caso particular de Nicaragua, la aplicación de las medidas neoliberales se inician a partir del gobierno de Violeta Barrios de Chamorro en los años noventa y se prolongan con los gobiernos de Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños, fueron dieciséis años de fuertes medidas de ajuste estructural a la economía y por ende, crecimiento exponencial de la pobreza en nuestro país, sus efectos fueron muy visibles en la educación, la salud, el bienestar social, en fin, en todos los campos de la vida nacional.
El reflejo de la aplicación del neoliberalismo en Nicaragua se expresa en los siguientes datos: 80 % de las nicaragüenses en la pobreza, al 45 % en la indigencia y sin derecho a la atención médica ni a la educación, el desempleo alcanzaba en 2006 al 68 por ciento pues existe con un 26 por ciento de desocupación abierta, entre 1990 y 2006, más de 2 millones de personas se incorporaron a la pobreza, en salud en el 2005, la inversión fue de 16 dólares por persona por año, en el 2005, unos 4.2 millones de personas (82 por ciento de la población) vivían por debajo de la línea de pobreza. según la FAO cerca del 30 por ciento de los menores de cinco años tenían  algún grado de desnutrición.
¿Cuáles fueron los efectos del neoliberalismo de la educación en América Latina? En América Latina y el Caribe hay aproximadamente 117 millones de niños, niñas y adolescentes en edad de asistir a la educación inicial, primaria y secundaria básica., s in embargo, 6,5 millones de ellos no asisten a la escuela y 15,6 millones concurren a ella arrastrando fracasos y señales de desigualdad expresadas en dos o más años de desfase grado-edad o rezago escolar. Cursar la educación inicial en vez del primer grado es una situación compleja que padece el 11,6% de este grupo en edad de iniciar la educación primaria. El 40% de los jóvenes y adultos de la región, unos 110 millones, no han terminado sus estudios de educación primaria. Cerca del 22% de los estudiantes  no alcanzó a finalizar la primaria. La tasa de escolarización de niños y niñas de cinco años no llega al 50% en varios países.
Frente a esta realidad, en Nicaragua, desde año 2007, se rompió con el modelo neoliberal y en el campo de la educación, se empezaron a sentar las bases de un modelo educativo inclusivo, modelo basado en las familias, con Políticas Educativas centradas en asegurar acceso y cobertura a educación gratuita de calidad a todas y todos los nicaragüenses; una cobertura enfocada desde la perspectiva de Justicia Social, erradicando la inequidad, como restitución de un derecho humano, constitucional y social, como un factor fundamental para el combate a la pobreza.
La educación como restitución de derechos en nuestro país, ha significado: La gratuidad en la educación. En la educación primaria,  se avanza hacia el inglés como segundo idioma. Articulación efectiva de los subsistemas de educación. El programa: Aprender, Emprender y Prosperar. 1 millón 200 mil meriendas escolares entregadas durante todo el año. Más de 600 centros de estudios cuentan con aulas digitales. En el 2019, El programa de inversión pública dejó  más de 1 mil 500 aulas rehabilitadas. Mas de 1,700,000 estudiantes en las aulas. Una retención del 94%. Miles de textos educativos entregados en los diferentes niveles educativos.
Como hablamos de articulación de los subsistemas de educación, la universidad, como bien público, también forma parte de la restitución de derechos, lo que se expresa en: Un 6% constitucional, formación docente de calidad (Maestrías, doctorados), movilidad académica de docentes y estudiantes, incidencia en la sociedad, inversión en infraestructura, equipos para diferentes laboratorios, etc.
La universidad tiene un gran reto como máxima casa de estudios en nuestro país, siempre debe ser una constructora de paradigmas, no me queda la menor duda que la universidad a través de su historia, ha venido construyendo paradigmas, porque en cada etapa de su historia como máxima casa de estudios, ha definido su modelo, su visión, su misión, porque el conocimiento y su aplicación, han permitido formarnos una visión del mundo, una concepción científica del mundo, lo que representa una sólida base para la construcción de paradigmas en la ciencia y en la cultura en su sentido más amplio.
¿Cómo innovar la educación desde la universidad, su concepción, su modelo organizativo, su metodología, los aprendizajes, la participación de los diferentes sectores de la comunidad universitaria, su ubicación en el contexto social, político, económico, cultural, técnico y  científico de nuestro país?  Para que innovar desde la educación sea un eje transversal para una innovación y un emprendedurismo permanente, que equivale a un aprendizaje permanente. Cristovam Buarque, ex Rector, de la universidad de Pernambuco, Brasil, indica:El desafió para las universidades para las próximas décadas es mucho más que cambiar, es evolucionar. Mucho más que reformar, es inventar. Más que ajustarse a los tiempos actuales, ella necesita inventar una institución nueva, tan diferentes de la actual cuando ella fue de los conventos, en los tiempos de su origen”.
Para Construir paradigmas, no solamente tenemos que vincular a la universidad con la realidad cotidiana, es necesario repensar la universidad,  considerar la teoría universitaria en el contexto actual, las concepciones teóricas sobre el pensamiento universitario, que nos permita proponer un modelo de universidad que responda a los grandes retos que tenemos frente a las demandas de la sociedad, de un ser forjado con ciencia y conciencia e imbuido del conocimiento contemporáneo y de esa manera establecer el círculo virtuoso de la construcción de paradigmas.
Tenemos la capacidad para hacer aportes teóricos, a la construcción permanente de la teoría universitaria en este nuevo contexto, de imprimirle reformas sustanciales a la educación, como ya se ha venido haciendo desde nuestra praxis educativa, desde nuestra experiencia, desde nuestra realidad y de esa manera forjar sobre bases sólidas la universidad pública del siglo XXI y enfrentar permanentemente los retos que imponen los cambios acelerados de este sistema mundo que hoy opera con preocupantes asimetrías, por lo tanto, el reto no es fácil, pero la universidad púbica tiene que posicionarse en este nuevo siglo.
Edgar Morín, nos dice que: “La universidad debe  formar en tres dimensiones analíticas y transversales: a) los nuevos problemas universales/locales; b) las nuevas epistemologías que produce y entrega la sociedad contemporánea; y c) los “saberes civilizatorios” que constituyen las sociedades modernas, planetarias, integradas y complejas” y Roberto de Armas señala: ¿Como lograr en la región la universidad del siglo XXI? Educar es formar un ciudadano que domina la profesión, prepararse para la vida en las dimensiones profesional, social, y personal, como resultado de la construcción de un nuevo currículo que forme competencias para la vida”.
Como hemos dicho en otras ocasiones,  tenemos los recursos humanos calificados y sobre todo la voluntad académica, científica, política, cultural, etc. para plantear nuevas aproximaciones epistemológicas sobre el devenir de la universidad, en un momento en que nuestro papel es clave en la búsqueda de alternativas al desarrollo humano, comunitario, local y nacional, esto implica que la universidad debe pensarse a si misma, construirse permanentemente,  pero en un proceso dialéctico en espiral, que apunte a su desarrollo cualitativo, pero mirando al entorno, construyendo paradigmas versus dogmas, forjando la universidad de todos, garantizando la calidad del pensamiento que nos permita potenciar  el perfil de la universidad, el modelo de universidad que queremos.
Este año, la universidad tiene como lema: “Educación con calidad y pertinencia”, este lema no es antojadizo, es de mucha responsabilidad, yo diría, un reto mayúsculo y para iniciar,  los aprendizajes pasan por gestionar el aula; el aula debe ser un granero de ideas, en el aula se debe gestionar conocimiento y como dice Paulo Freire: “Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los estudiantes no han hecho”
El equilibrio pedagógico, el acuerdo pedagógico, debe imperar en el aula, sólo de esa manera habrá empoderamiento de los aprendizajes, pero aprendizajes que trasciendan la motivación momentánea, que no sean el borrón y cuenta nueva; que sean aprendizajes significativos, que las asignaturas no sean un círculo cerrado; todo lo contrario, que la construcción social del conocimiento y los aprendizajes significativos y colaborativos estén revestidos de una praxis interdisciplinaria que sólo será posible a través de la cooperación entre varias disciplinas, los aprendizajes como espacio civilizatorio de convivencia académica,  científica y humana en estrecha relación con la mediación pedagógica, deben ser base para los procesos de innovación y emprendedurismo.
 Es importante tener en cuenta que, sin  calidad educativa el circulo vicioso no da lugar al círculo virtuoso, tenemos que hacer de otra manera las cosas, romper con los saberes profesionalizantes para transformar y generar nuevas potencialidades técnicas y científicas en beneficio de la comunidad universitaria en particular y de nuestro país en general. Donde haya problemas científicos, técnicos, sociales, humanos, etc. ahí debe estar la universidad con su espíritu innovador y emprendedor.

Bibliografía:
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-Espeche, Carlos Ernesto. (2003).  Los nuevos sujetos de la protesta social y sus reivindicaciones. Las demandas de participación popular frente al desafío de una profundización de la democracia en América Latina”. Informe final del concurso: Movimientos sociales y nuevos conflictos en América Latina y el Caribe. Programa Regional. Becas CLACSO. Recuperado de:  http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/becas/2002/mov/espeche.pdf
-Buarque Cristovam (3-11-2005). “La post universidad”. Recuperado de http://www.alainet.org/es/active/9682

-Roveda  H Antonio. (Enero-junio 2010). Conversaciones con Edgar Morín. “Los principios fundamentales de la educación del siglo XXI” Signo y Pensamiento 56 · Entrevista | pp 434-440 · volumen XX. Recuperado de: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3624428.
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-Freire Paulo: (1-10-2012) “Mejores veinte frases de Paulo Freire”. Recuperado de:  http://canalcultura.org/2012/10/01/mejores-20-frases-de-paulo-freire-educacion/